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San Petersburgo, Rusia
Benois Madonna (Virgen y Niño con Flores) de Leonardo Dánae de Rembrandt La Danza de Matisse usted entiende. Al igual que la antigua colección de obras de arte de los zares, éste es uno de los museos más famosos del mundo, prácticamente tapizado con pinturas famosas. Además, las paredes mismas son obras de arte, porque la colección está instalada en el lujoso Palacio de Invierno, uno de los ejemplos más sobresalientes de la magnificencia rusa. El museo toma su nombre de Catalina la Grande (1729-1796), quien lo usó como sus apartamentos privados, con la intención de que fueran un lugar de retiro y reclusión. La emperatriz declaró en una ocasión: "Únicamente los ratones y yo podemos admirar esto".
Entre 1764 y 1775, la emperatriz se dedicó, en competencia con gobernantes cuyos depósitos de arte superaban los de Rusia, a adquirir algunas de las mejores obras de arte del mundo. Al hacerlo, hubo ocasiones en las que compró directamente toda una colección privada de arte, rápidamente llenó su galería con obras maestras de todas partes del mundo. Esta sección original de la galería del Hermitage, terminada en 1770 por Vallin de la Mothe, hoy día se conoce como el Maly (pequeño) Hermitage. Está unida al Stary (Antiguo) Hermitage, construido en 1783 por Yuri Felten para albergar el aluvión de arte, y contenía también cámaras para conferencias para los ministros de la zarina. Adjunto al Hermitage un arco tendido sobre el Canal de Invierno, está el Teatro Hermitage, construido entre 1783 y 1787, creado para Catalina la Grande por el arquitecto italiano Giacomo Quarenghi. Otro agregado más, el Nuevo Hermitage, se construyó entre 1839 y 1852 bajo el reinado del nieto de Catalina, Nicolás I. Se convirtió en el primer museo público de Rusia, aunque hasta 1866, la entrada era por medio de invitación real únicamente. Su fachada es particularmente llamativa, con 10 figuras masculinas cortadas en granito monolítico gris, las cuales sostiene el pórtico. Hoy en día, el Hermitage es una de las pinacotecas más ricas del mundo, continuó creciendo continuamente con tesoros zaristas y adquisiciones, confiscados todos más tarde y nacionalizados, conjuntamente con numerosas colecciones particulares, por el gobierno soviético después de la Revolución Bolchevique de 1917.
La entrada al museo es a través de las puertas principales de la Plaza del Palacio. Cuando entra al Hermitage verá una kassa (taquilla) tanto a la derecha como a la izquierda. Una vez haya comprado sus boletos, puede dejar a guardar sus pertenencias y luego regresar para entrar al salón que se encontraba a la izquierda cuando entró al museo. Vaya prevenido sobre el hecho que quienes le reciben el boleto son estrictos acerca de bolsas demasiado grandes y extranjeros que intentan entrar al museo pagando la tarifa exclusiva para rusos.
No obstante, el museo está dividido en ocho secciones, no están marcadas con claridad y los planos disponibles no son muy útiles, a pesar de estar escritos en inglés y en ruso también. Justo después de que le revisen su boleto en entrada principal, diríjase directamente hacia las consolas de computadores en frente suyo (hay también algunas repartidas en el museo), los planos allí indicados sin igualmente cortos de información, pero puede imprimirlos completos con instrucciones acerca de cómo llegar a los diversos salones. Haga clic en los enlaces para leer más información sobre la historia de la colección del museo. A pesar de la alta tecnología, es fácil perderse en el complejo semejante a un laberinto del Hermitage, pero no se desespere. Disfrute deambulando y no sea tímido para preguntar a los asistentes especiales distribuidos en todo el museo, para que lo encaminen en la dirección correcta Hay también un útil punto de información en el salón principal, antes de entrar al museo, donde puede hacer preguntas específicas.
Tiene tres pisos. El primer piso abarca los tiempos prehistóricos, presentando descubrimientos hechos en el antiguo territorio soviético, incluyendo reliquias y artefactos escitas, arte de las repúblicas asiáticas, el Cáucaso y sus pueblos, así como artes y antigüedades griegas, romanas y egipcias.
En el segundo piso encontrará muchos salones que se han dejado tal y como eran cuando la familia imperial vivía en el Palacio de Invierno. A través del salón de entrada, puede llegar a las galerías del segundo piso por la Escalera al Cielo (Jordan Staircase), una deslumbrante creación del siglo XVIII en mármol, granito y oro. En un tiempo la escalera la usó la familia imperial en procesiones hacia el Río Neva para realizar bautizos. Obra maestra del Conde Bartolomeo Rastrelli, arquitecto favorito de la Emperatriz Isabel I, la Escalera al Cielo muestra hasta donde puede llegar el gusto teatral de los rusos. Los historiadores de arte señalan ahora los famosos grabados escenográficos de los Hermanos Bibiena del siglo XVII, diseñadores famosos de presentaciones de ópera y teatro, como una de las principales fuentes de inspiración de Rastrelli.
Uno de los primeros salones por los que usted pasa en el segundo piso es el Salón Malaquita, con sus muestras de objetos personales de la familia imperial. En el Comedor Blanco los Bolcheviques se tomaron el poder del Gobierno Provisional en 1917. En el pequeño Salón de Conciertos (el cual actualmente tiene el féretro de plata, y solamente el féretro, del héroe Alejandro Nevsky) se realizaron bailes, y en ocasiones grandiosas tenían lugar en el Gran Salón.
En este piso también se encuentra una fortuna en arte ruso y europeo: Arte florentino, veneciano y otros italianos hasta el siglo XVIII, incluyendo la Benois Madonna y la Madonna Litta de Leonardo (Salón 214), el Chico Agachado o Niño en Cuclillas de Miguel Ángel (Salón 229), dos Rafaeles, ocho Tizianos, y obras de Tintoretto, Lippi, Caravaggio y Canaletto. El Hermitage alberga también una maravillosa colección de arte español, del cual puede ver obras de El Greco, Velázquez, Murillo y Goya expuestos en el segundo piso. Su espectacular presentación de are flamenco y holandés contiene salones llenos de Van Dycks, incluyendo retratos hechos en Inglaterra cuando era pintor de la corte de Carlos I. También aquí hay más de 40 lienzos de Rubens (Salón 247) y un número igualmente extraordinario de Rembrandts, entre los que se incluyen Flora, El Sacrificio de Abraham y El Hijo Pródigo (Salón 254). El famoso Dánae, que fuera mutilado por un lunático con un cuchillo y ácido en 1985, está nuevamente en la exposición. Unas cuantas excelentes pinturas británicas, que se extienden también al primer piso, incluyen obras de Joshua Reynolds, Thomas Gainsborough y George Morland.
Reflejando la francofilia de las emperatrices Isabel y Catalina, el museo es el segundo después del Louvre en cuanto a su colección de arte francés. Es tan esplendoroso su alcance que es preciso usar el tercer y segundo pisos para exponer una colección. Junto don obras maestras de Lorrain, Watteau y Poussin, incluyendo Tancredo y Herminia de Poussin (Salón 279), tiene también arte y artesanía primitivos franceses, incluyendo algunas tapicerías famosas.
En el tercer piso, puede comenzar con el arte francés del siglo XIX, donde encontrará obras de Delacroix, Ingres, Corot y Courbet. Luego usted llega a una sorprendente colección de impresionistas y postimpresionistas, reunidos originalmente por dos industriales y coleccionistas de arte prerrevolucionarios, Sergei Shchukin e Iván Morozov. Incluyen La Dama en el Jardín de Monet que afecta profundamente, Mujer en el baño y Después del Baño, así como obras de Sisley, Pissarro, y Renoir. Esculturas de Augusto Rodin y un gran número de retratos pintados por Cézanne, Gauguin, y van Gogh seguidos por Picasso y un precioso salón de Matisse, incluyendo uno de los sorprendentes Gozos. Pinturas algo posteriores, por el fauvista André Derain y el cubista Fernand Léger, por ejemplo, también se encuentran aquí. Para culminar este piso, está la colección de are asiático, del Oriente Medio y Cercano, una colección pequeña de arte estadounidense y dos salones de medallas y monedas.
Posiblemente la sección más preciada del Hermitage, y definitivamente a la que es más difícil llegar, es la Galería del Tesoro en el primer piso, conocida también como el Zolotaya Kladovaya (Salón Dorado). Esta colección espectacular en oro, plata y joyas reales, bien vale la pena la molestia y el gasto de la admisión que implica. La colección está dividida en dos secciones. La primera sección abarca la época prehistórica, incluye tesoros escitas en oro y plata de una sencillez y refinamiento maravillosos, recuperados en Crimea, Ucrania y el Cáucaso. La segunda sección contiene una desconcertante muestra de piedras preciosas, joyas y extravagancias tales como cajas para píldoras y relojes miniaturas con joyas incrustadas, todos desde el siglo XVI hasta el XX.
La mejor opción es comprar un boleto de múltiples entradas, lo cual le permite visitar el Museo Estatal del Hermitage y otros tres museos espléndidos: el Palacio de Invierno original en madera de Pedro el Grande, al cual se tiene acceso a través de un túnel desde el museo (los historiadores creen que aquí es donde falleció Pedro el Grande), el Edificio del Cuerpo Administrativo y el Palacio de Menshikov. Es posible hacer tours en inglés del museo (de varias secciones del museo o solamente de la Galería del Tesoro), llame antes de ir para enterarse del horario de los tours. En el recinto hay una oficina de cambio de divisas, un café Internet y una taquilla para comprar boletos para teatro. www.hermitagemuseum.org. PRECIO: Museo Estatal del Hermitage 350R (gratis el primer jueves del mes); boleto con acceso múltiple 700R; Treasure Gallery 300R, más 160R por tour diario en lengua inglesa, que se lleva a cabo cerca del mediodía. ABIERTO: Martes a sábado de 10:30 AM a 6 PM; domingos 10:30 a 5; kassa abierto hasta las 5, los domingos hasta las 4. Metro: Nevsky prospekt.
Teléfono: 812/710-9625; 812/571-3420; 812/571-8446 tours